Generador de contraseñas wifi
Una clave de red larga y aleatoria, sin símbolos y sin caracteres que nadie pueda confundir, para que aguante cuando se teclea en una consola o se lee de una tarjeta.
Las palabras se toman de la lista EFF de 7776 palabras, así que cada una aporta 12,9 bits. Es más fácil de escribir y de recordar que una cadena aleatoria de la misma fortaleza.
Un PIN solo es tan seguro como el dispositivo que limita los intentos. No lo reutilice como contraseña.
Generar una contraseña wifi aleatoria
Una clave wifi es un secreto peculiar. Se teclea un par de veces, siempre en los teclados menos cómodos de la casa, y luego nunca más; pero además tiene que sobrevivir a un ataque que corre desatendido durante meses. Esta página abre el generador con los ajustes que sirven a ambos lados: 24 caracteres de largo, solo letras y dígitos, y sin los caracteres que se parecen entre sí.
El resultado es algo que puede leer de una tarjeta a un invitado sin deletrear nada dos veces, y aun así demasiado largo para que nadie lo descifre.
Por qué la clave de red es un caso aparte
En un sitio web los intentos fallidos se cuentan y la cuenta se bloquea. En el wifi no se cuenta nada. Quien esté aparcado dentro del alcance puede capturar un único intento de conexión y luego moler claves candidatas en su propio equipo, todo el tiempo que le apetezca, sin que usted tenga forma de notarlo. Por eso una clave que bastaría para entrar en un foro no basta aquí, y por eso cada carácter de más vale más que cualquier elección ingeniosa de puntuación.
Qué renuncia hace el ajuste inicial
| Ajustes con 24 caracteres | Conjunto | Entropía |
|---|---|---|
| Letras, dígitos y símbolos | 88 | unos 155 bits |
| Letras y dígitos | 62 | unos 143 bits |
| Letras y dígitos, sin ambiguos, como abre esta página | 57 | unos 140 bits |
| Letras y dígitos, sin ambiguos, 20 caracteres | 57 | unos 117 bits |
Apagar los símbolos y quitar cinco caracteres confundibles cuesta unos 15 bits de 155: una reducción real y completamente irrelevante. Un ataque que no llega a 140 bits tampoco llega a 155; las dos cifras están por encima del techo de la escala de fortaleza y por encima de todo lo que alcanzará el hardware en un plazo humano. A cambio obtiene una clave que no falla cuando la teclea un invitado, y los intentos fallidos son el problema que de verdad va a tener.
Dictarla y teclearla
Sin 0, O, l, 1 ni I no queda nada que confundir de un vistazo ni por teléfono, y eso importa sobre todo en los dos sitios donde suele manejarse una clave wifi: impresa en una tarjeta junto al router y dicha en voz alta de un lado a otro de la habitación. Cuando la escriba, pártala en grupos de cuatro o cinco separados por un espacio y diga qué grupos van en mayúsculas; cuando la teclee en una consola o un televisor, haga lo mismo mentalmente y vaya marcando un grupo cada vez. Use Generar 10 si la primera clave sale mal repartida: una tirada de seis dígitos es más difícil de dictar que una mezclada, y las diez son igual de fuertes.
Repartirla sin que nadie la teclee
La forma más limpia de compartir una clave tan larga es no compartir los caracteres. Péguela en el generador de código QR Wi-Fi e imprima el código: los móviles entran en la red desde la aplicación de la cámara con un solo escaneo. Si su router ofrece una red de invitados, ponga a los invitados allí con una clave propia, para poder cambiarla sin reconectar todos sus aparatos, y guarde la tarjeta impresa solo para los invitados: quien la fotografíe se lleva la clave.
El resto de los secretos de la casa
El acceso de administración del router es otra contraseña, y una débil ahí deshace una clave de red fuerte; genérela con el generador de contraseñas seguras y guárdela en un gestor de contraseñas. Para los códigos que escribe de memoria están las páginas de la frase de contraseña y del PIN, y la guía de contraseñas seguras explica por qué la cuenta de administración merece verificación en dos pasos si el router la admite.